Tecnología

VW fija electrificación y digitalización como objetivos para 2030

La expansión de la flota de vehículos eléctricos puros va a avanzar más rápidamente en Volkswagen bajo la presión de objetivos climáticos más estrictos hasta 2030, año en el que se fija como meta implementar su estrategia de digitalización de la flota, según comunicó hoy la empresa.

Ralf Brandstätter, jefe de la marca principal del grupo Volkswagen, dijo hoy que, de aquí a 2030, el 70 por ciento de las ventas totales en Europa corresponderán a esta división. Eso significa duplicar la cuota prevista anteriormente para los vehículos con batería eléctrica, que era del 35 por ciento.

Volkswagen incluyó esta medida como parte de su plan estratégico hasta el final de la actual década, a consecuencia del objetivo marcado por la Unión Europea de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 55 por ciento en los próximos diez años respecto a los niveles de 1990.

En Volkswagen, uno de los planes iniciales era fabricar 300.000 coches eléctricos más al año para la marca principal solo en el mercado europeo.

Todavía se sigue discutiendo cómo incrementar la producción de las baterías necesarias para ello. El mayor grupo automovilístico europeo está reconvirtiendo más fábricas para la producción de coches eléctricos.

Además de la expansión de su flota eléctrica, el negocio de los datos y la descarga de funciones adicionales en el software del coche es otro objetivo de Volkswagen.

En los próximos años, se integrará más estrechamente la comunicación con los clientes y se creará al mismo tiempo una nueva fuente de ingresos. Para ello, la marca principal del grupo desveló hoy su estrategia «Accelerate», que también tiene su horizonte en 2030.

Uno de los elementos principales de esta es el equipamiento digital de los vehículos, de manera que todas las funciones posibles estén preinstaladas y los usuarios puedan activarlas después en función de la demanda y el perfil de conducción.

Este enfoque también debería reducir la variedad y la complejidad, antes costosas, de tener que disponer de numerosas variantes de un mismo modelo. El jefe de ventas de Volkswagen, Klaus Zellmer, señaló que era concebible que este modelo de negocio «pudiera aportar (cifras de) nueve dígitos a las arcas».

En otro orden de cosas, Volkswagen quiere reducir los costes fijos en otro cinco por ciento en tres años, lo que implica a la plantilla. Durante las negociaciones, el comité de empresa insistió en que esto solo ocurriría en el marco de los programas de reestructuración y ahorro ya en marcha.

Además, está prevista la creación de nuevas empresas relacionadas con el suministro de energía y la carga de vehículos eléctricos.

La automotriz aspira a aumentar más rápidamente el porcentaje de vehículos eléctricos puros, pero Volkswagen también se aferra al relanzamiento de los modelos con motor de combustión y a los tan a menudo controvertidos coches híbridos.